‘Agua’ en Blanca Berlín

En agua “Agua”, Isabel denuncia la contaminación de mares y océanos por los plásticos.

Una muestra sobre el agua y el mar que se puede ver en la galería Blanca Berlín de Madrid. Con más de treinta imágenes obtenidas por Isabel Muñoz entre 2016 y 2017, tomadas en el Mediterráneo y en Japón, por la profunda preocupación que dice sentir por el futuro del planeta.

“La historia nos juzgará como la generación del plástico”, explica Muñoz ( Barcelona, 1951). No es una preocupación por mí, sino por mis hijos, por mis nietos por todo el mundo. El plástico es el problema y si seguimos tirando basura y plásticos al mar, y los peces comen el plástico, ¿qué va a pasar?”, se pregunta la fotógrafa.”Las posidonias se están muriendo, ya no hay esponjas y hasta se encuentran sillas debajo del mar”, precisa esta creadora, dos veces premio World Press Photo.

“He hecho un trabajo en el Congo sobre el tema de las mujeres y es un país que está construido sobre el plástico”, denuncia esta fotógrafa, que dice que todo lo quiere contar a través del arte y la belleza porque está convencida de que el arte “ayuda a tomar conciencia”.

“El mar nos lo da todo sin pedirnos nada a cambio. Damos por sentado que su riqueza es inagotable, que puede con nuestros descuidos, nuestra falta de previsión, nuestros excesos. Pero las cosas no son así”, escribe en su exposición.

Todas las obras expuestas en “Agua” son platinotipias, una técnica en la que Isabel Muñoz está considerada como una de las grandes expertas internacionales. Aunque son difíciles de crear y su coste es muy elevado, las impresiones en platino constituyen una de las expresiones más ilustres del arte fotográfico. Estas copias se caracterizan por su amplia rendición de tonos, que parte del negro cálido y se expande en una amplia gama de matices grises, con una reproducción de luces especialmente sutil. Tras más de una década de investigación, Isabel Muñoz ha logrado incluir el color en este proceso.

Imágenes tomadas desde el fondo del mar; no en vano, Muñoz es una experta buceadora, recoge la belleza de las imágenes de bailarinas desnudas o con una gasa-lleva más de cuarenta años tomando retratos de movimiento y sensualidad-, además de otras personas con demostrada pericia en el mar. Unas imágenes que parecen cuadros vivos, llenas de estética y movimiento.

Texto: Agencia Efe